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Terra
La Coctelera

Segunda parte

 

Subimos por el ascensor, era el tercero primera.

El piso tenia dos habitaciones, la mía era bastante amplia, tenia un aramario beige, una cama individual un escritorio y una silla, encima del escritorio estaba la ventana que daba a la calle.

Tenía un baño bastante amplio y una cocina.

El comedor tenía un televisor con DVD y un sofá de piel blanco con un mueble color marrón cereza en frente.

El piso no estaba mal y el alquiler de la habitación no era muy caro así que decidí quedarmelo.

 

  • Bien, me lo quedo. - anuncié.

  • Vale, tienes que rellenar estos papeles y llevarlos al banco, cuando pase una semana ya te puedes mudar. - me explicó Bea.

  • Bien mucha gracias, nos vemos, adiós. - Dije marchandome.

 

Me fui a la biblioteca y me puse en uno de los ordenadores, vi que tenía un mensaje nuevo, querian hacerme una entrevista de trabajo para dependienta de una tienda. Llamé y me dijieron que me pasara por allí mañana cuando termianara las clases de baile.

No tenía ganas de ir de compras así que decidí volver al hotel.

Ordené la habitación y decidí responder la carta de Jared:

 

 

 

 

 

Hola Jared:

Yo también pienso mucho en ti y me parece genial la idea de irnos a vivir juntos cuando salgas de Ever, ya he encontrado una habitación de alquiler, me mudaré la semana que viene.

Mañana después de las clases tengo una entrevista de trabajo como dependienta en una tienda después de las clases.

Hoy no tengo clase así que tengo el dia libre, no se que voy a hacer, lo mas seguro esque vaya a arreglar los papeles del piso y te compre una postal para enviartela.

Bueno, te quiero mucho:

 

Wanda.

 

Bajé al banco y rellené los papeles del piso, después fui a ehcar la carta al buzón y compré una postal de New York para enviarsela a Jared.

Brad me llamó tres veces al movil pero no se lo cogí, ¿Qué excusa iba a ponerle?

Además tenía miedo de que Brad me empezara a gustar de verdad. No podía hacerle esto a Jared...

 

Aquella noche me fui a dormir temprano y no cené nada. Aun echaba mucho de menos a mis padres y a mi familia... ¿Qué estarian haciendo ellos ahora? Jared me había dicho que se les veia tristes tras entrerarse de que yo había desaparecido...

 

  1. ENTREVISTA

 

Liam tocó a mi puerta a las ocho de la mañana, yo ya estaba vestida, de hecho hacía horas que estaba despierta.

Me llevó a la escuela de baile, por suerte Brad no había venido, no me atrevería a mirarle a la cara después de no haberle contestado las llamadas.

 

  • ¡Hola Wanda! Te estabamos esperando. - Dijo Steban. - Deciamos que pronto serán los finales de la jam sesion y tenemos que terminar la coreografía. Competimos con la escuela Travel, si ganamos este concurso, tendremos fama y dinero a montones, no tendréis que volver a trabajar en vuestra vida, os llamaran para hacer peliculas, de bailarines para las estrellas del pop, hasta podéis llegar a ser estrellas de Hollywood, Los Angeles... ¡Viajar por todo el mundo!. Pero todo eso solo lo conseguireis si ganais la Jam sesion y aplastais a los de la escuela Travel. Y ahora... ¡a trabajar!

 

En la clase todos estaban muy motivados, (incluida yo), faltaban tan solo dos semanas para la Jam sesion, y todos estabamos dispuestos a ganar.

Cuando acabé la clase me dirigí a la tienda donde tenía que hacer la entrevista de trabajo.

Una chica estaba examinando mi curriculum cuando yo entré.

 

 

( En esta parte también se supone que hablan inglés pero estás escrito en castellano)

 

 

  • Hola, venía por la entrevista de trabajo soy Melanie Stryder. - Dije.

  • Oh, hola, si, estaba revisando tu curriculum. Yo soy Kate. - Dijo la chica.

  • Encantada.

  • Siéntate. - Dijo señalandome una de las sillas - Bien, veo que no has trabajado nunca y que solo has echo hasta la Educación secunadaria obligatoria... Pero pareces buena persona. Dime ¿Sabes algo de atención al cliente?.

  • Si, en realidad mi madre trabajaba en una tienda de joyas, y yo le ayudaba. - mentí.

  • Oh, eso es genial. Bien, estarás unos dias a prueba y después ya veré si te contrato o no. ¿Qué te parece?

  • De acuerdo. - Dije.

  • Vale, puedes empezar mañana si quieres. El horario és de cuatro de la tarde a nueve de la noche, de lunes a sabado. El sueldo és mensual.

  • Bien, nos vemos mañana. ¡Adiós y gracias!. - Dije levantandome de la silla.

 

Me fui al centro comercial, necesitaba distraerme un poco, porque entre las clases, el piso, el trabajo y lo demás...

Paseé por las tiendas y me compré dos pantalones, una camiseta y unas deportivas, ya que las mias estaban echas polvo.

Después cené un hot dog, y me fui de vuelta al hotel.

Brad estaba en la puerta, oh no, ¿Qué iba a decirle?

 

  • ¡Wanda! Espera. Por favor. Tengo que hablar contigo.

  • ¿Qué quieres Brad? - pregunté.

  • Quiero decirte que me voy, dejo el baile, lo dejo todo, porque no puedo dejar de pensar en ti, y yo te quiero, así no puedo vivir, me voy, a no ser que tu me pidas que me quede para estar contigo.

  • Brad... yo... ¡No puedes irte faltan dos semanas para la Jam sesion! No podremos lograrlo sin ti... y yo... quiero que te quedes, de verdad, pero ya te lo dije no puedo salir contigo...

 

Brad se acercó a mí y me besó, no le aparté, no pude, mi cabeza quería hacerlo, quería abofetearle con todas mis fuerzas, pero mi corazón me lo impidió, no podia engañar al corazón...

 

  • ¿Me dejarás quedarme contigo? - preguntó.

 

Yo asentí, con él todo era distinto, hacía que todo el mundo pareciera estar en calma aunque en realidad no lo estuviera, tenía una mirada tan dulce... y estaba enamorada de él. ¡Pero y Jared! Menudo lio.

Brad se marchó y yo subí a mi habitación del hotel.

Me tumbé en la cama. ¿Con cuál me quedaba?

Brad, Jared. Jared, Brad...

 

 

10. SORPRESA

 

Al día suguiente Brad si que fue a la clase de baile, cuando terminamos Brad se acercó a mi y me dio un beso de pelicula allí delante de todo el mundo, yo me puse roja de la verguenza y entonces allí en la puerta que estaba entreabierta estaba...

 

  • ¡¿Jared?! ¿Eres tú?

 

No, no podía ser el estaba en Ever. ¡Me envió una carta! ¿Como había venido hasta aquí?

Pero aun había un marron más grande. ¡Me había visto besándome con Brad!

¿Qué iba a pensar él?

Entonces me di cuenta de que Jared se había ido corriendo y salí detrás de él soltandome de Brad.

 

  • ¡Jared! Espera, puedo explicartelo, yo... - empecé a decir.

  • ¿Que me quieres explicar Wanda?¿Que mentias en tus cartas?¿Que no lo he visto bien?¡Pues claro que lo he visto! Me he escapado de Ever y he venido desde Madrid a New York solo por ti, para verte a ti, tu me pediste que me escapara y viniera a por ti, que me querias. ¿Y qué me encuentro? ¡Que te estás morreando con otro tio! No, Wanda, no necesito que me expliques nada.

  • Jared, por favor... no te vayas...

 

Él se marchó y yo me quedé llorando en la puerta de la escuela de baile.

No, no podía ser... había perdido a Jared para siempre.

 

  • ¡Wanda! ¿Qué es lo que ha pasado? - me gritó Brad.

  • ¡Nada! No vuelvas a acercarte a mi en la vida. Te odio. - Dije marchándome.

 

Cuando llegué al hotel me tumbé en mi cama y volví a llorar, lloré toda la noche.

Al dia siguiente, fui a la escuela y por la tarde a mi nuevo trabajo, aunque no tenía ninguna gana, la verdad, pasé toda la semana igual... Del hotel a la escuela, de la escuela al trabajo y vuelta al hotel. Excepto uno de los dias que tuve que mudarme a mi piso nuevo. Tampoco es que tuviera muchas cosas, pero en fin...

Bea era muy simpatica aunque yo no estaba de humor, ella no se enfadaba nunca conmigo, ni me hacia preguntas, sobre que me pasaba, yo no queria decirselo, mas que nada para no pensar en él.

Después de instalarme en el piso nuevo, fui a la escuela de baile.

 

  • ¡Venga chicos! Estamos a una semana de la Jam sesion ¡y vamos a ganar! - nos animaba Steban.

 

Yo no estaba muy de humor para ponerme a bailar y estos dias no había dado lo mejor de mi misma, lo reconozco.

 

 

  • ¡Wanda! No puede ser, estos dias no haces nada bien, entiendo que tengas tus problemas. ¡Pero te necesitamos para la Jam sesion! Es dentro de una semana. - me regañó Steban.

  • Lo, se. ¡Pero esque no puedo más! ¡Me voy a buscarle! Me da igual todo, el baile New York, el trabajo, que no quiera verme... ¡Me voy y punto! - Dije saliendo de la clase.

 

Cogí la maleta del piso y me fui a buscar un taxi.

 

  • PLEASE TAKE ME TO THE AIRPORT. - Le dije al taxista.

 

Tenía que ir a buscarle, rogarle que me perdonase. ¿Dónde podria buscarle? Julio, él tenía que saber donde estaba, como bien dijo, tenia muchos contactos.

Decidí llamarle mientras llegaba al aeropuerto.

 

  • ¿Si? - Dijo Julio.

  • Julio, soy yo. Wanda. Tengo que hablar contigo.

  • Oh, ¡hola!, ¿Cómo estás? ¿Qué tal las clases de baile?¿Ya te has buscado un piso? - me preguntó.

  • Si, si, esto... Julio necesito que me hagas un favor, verás Jared quería darme una sorpresa y se fugó de Ever para venir a buscarme e irnos a vivir juntos. Pero hubo un mal entendido y se pensó que yo estaba saliendo con uno y...

Bueno, el caso es que me gustaría que me ayudaras a encontrarle. Sé que tengo que quedarme ya que dentro de poco será la Jam sesion, pero no puedo auguantar ni un minuto más, ahora estoy de camino al aeropuerto, cogeré el primer avión que salga hacia Madrid. Por favor, ayudame a encontrarle...

  • Claro, claro, pero tendremos que hablar sobre la escuela de baile, pero primero te ayudaré. Tengo que hacer unas llamadas, dentro de una hora te llamo- Dijo Julio.

  • Bien, no tardes que tengo que coger el avión. - Dije colgandole el telefono.

 

Bajé del coche cuando llegamos al aeropuerto. Julio me llamó al cabo de una hora, tal y como lo había dicho y me dijo que podía encontrar a Jared en Badajoz.

Me subí al avión y me quedé dormida, otras once horas de avión...

 

  1. DESPERTAR

     

Por la mañana llegué a la estación de autobuses de Badajoz.

Me dirigí hacia el sur, no sabía muy bien donde podía buscarle.

En un callejón vi a alguien sentado con una botella de cerveza en la mano derecha, era él. Jared, le había encontrado...

Corrí hacía el, pero algo me detuvo cogiéndome el brazo izquierdo.

 

  • ¿Qué? Suelteme. ¡Jared! - era un hombre mayor de unos cuarenta años que apestaba a alcohol.

 

Jared se despertó bruscamente, no sabía que estaba durmiendo...

 

  • ¿Wanda?¿Eres tú?¿Qué haces aquí? - preguntó Jared - ¡Eh, sueltala! - Dijo Jared poniendose en pie, al darse cuenta del señor que me detenía.

  • De eso nada.

 

El señor me metió en un coche que estaba aparcado en la acera.

 

  • ¡Ah! - chillé. - ¿Dónde me lleva?¿Qué quiere de mí?

 

Jared cogió la moto y siguió al coche.

Pero el señor consiguió despistarle. Oh, no ¿Que podía hacer? La puerta no se abría porque tenía el seguro puesto.

¿Qué iba a hacerme? Tenía miedo, mucho miedo, pero prefería morir, así que me balanceé hacia el volante y el señor perdió el control del vehiculo, lo veía claramente, nos ibamos a estrellar.

El coche se volcó y cayó al arcen. Empezó a arder...

 

 

 

¿Todo se había acabado? ¿Estaba muerta? No, no, podía respirar. ¿Me había salvado? Entreabrí los ojos, estaba en una cama blanca, ¿El hospital?

Abrí los ojos de par en par, Jared estaba a mi lado.

 

  • Oh, Jared... ¿Qué ha pasado? - susurré.

 

Me dolía un monton la cabeza y la espalda...

 

  • ¡Ah! - gemí por el dolor.

  • Shh... estate quieta. - Me dijo Jared. - Te has dado un buen golpe en la cabeza y te has roto dos costillas, las quemaduras ya se te han curado. Esta tarde ya te darán el alta. - explicó.

  • Jared... me has salvado. A pesar de lo que te hize... ¿Sigues enfadado, verdad? - pregunté.

  • No, claro que no, Wanda, has arriesgado tu vida, para venir a buscarme y además has dejado la Jam sesion, eso demuestra que yo te importo de verdad, aunque aun no me creo que lo haya dudado alguna vez...

  • Oh, Jared... Siento haberte hecho daño... Te prometo que a partir de ahora siempre estaremos juntos...

 

Él se acercó a mi y me besó. Cuanto le había echado de menos...

 

  • Me tienes que hacer un favor. - Susurró Jared.

  • Lo que quieras. - Dije sin dudarlo.

 

Jared salió de la habitación y entró con... ¡Mis padres! ¿Qué hacian ellos aquí?¿Me querían volver a llevar a Ever?

 

  • Papá, mamá... - Dije.

  • Bueno, esperaré fuera. - Dijo Jared guiñandome el ojo derecho.

  • Oh, Wanderer, cariño... ¿Estás bien? No te preocupes, no te volveremos a llevar a Ever, sabemos que tu no lo hicistes, no diremos que sabemos donde estás. - Dijo mi madre.

  • Sabemos que tu no hiciste nada, nos lo sontó todo aquel señor. Perdonanos po haber dudado de ti, cielo. Si lo que tu quieres es bailar adelante, tendrás nuestro apoyo. - explicó mi padre.

  • Claro que os perdono. - Dije abrazandome a ellos. - ¡Ay! - gemí del dolor. - Pero, ¿no podré bailar en la Jam sesion?.

 

Mis padres intercanviaron una larga mirada.

 

  • Le prometimos a Jared que te lo explicaría él. - Dijo mi padre.

  • Bien, decirle que pase.

  • Claro, nosotros ya nos vamos, llamanos por favor, nos tenías muy preocupados. - Dijo mi madre marchándose.

 

Al cabo de un rato entró Jared a la habitación y se sentó junto a mi cama.

Tenia cara de estar preocupado...

 

  • Jared... ¿Que ocurre? - pregunté.

  • Wanda... Los medicos dicen que hasta que no se te curen las costillas no podrás bailar, y no te dará tiempo a bailar en la Jam sesion...

  • ¿¡Qué!? No, ahora que estamos juntos tengo que volver, se lo prometí a Steban, tengo que ayudarles, si no no podré conseguir mi sueño de ser bailarina...

 

Empecé a llorar, Jared se quedó junto a mí.

Aquella tarde, efectivamente me dieron el alta y fui a casa de Jared, aunque era un piso... Jared me prometió que me llevaría a New York y que nos buscariamos un piso los dos, por lo menos para ver la Jam sesion, yo debía irme, ya que aun me estaban buscando por haberme fugado del reformatorio, y él decía que jamás se separaría de mi. Igualmente, también debia de marcharse, ya que a él también le buscaban.

Al día siguiente ya me encontraba mucho mejor y solo me dolían las costillas, el dolor de cabeza se me había quitado, así que emprendimos el viaje de vuelta a New York.

El viaje se hizo muy corto, porque le conté a Jared todo lo que había pasado con Brad y él me contó a mi lo que había hecho esta ultima semana.

Por el momento nos alojamos en mi piso, mañana era el gran día la Jam sesion...

 

 

 

 

  1. JAM SESION

 

  • Si, al fin la Jam sesion, la que todos esperabais... ¡La escuela dance contra la escuela Travel! - anunció el presentador. La primera escuela en bailar será la escuela dance.

 

Jared y yo estabamos sentados en la segunda fila del teatro, era una espacio amplio con focos y luces por todas partes.

Salieron todos: Karen, Joe, Paul, Emma, Lucy, Jaimie, Claudia, Jane y... Brad.

Brad se dió cuenta de que estaba allí con Jared y hizo una mueca.

Empezó a sonar la musica. Habían trabajado la coreografía y eso se notaba pero ¿Qué estaba haciendo Brad? Era un desastre. Si uno lo hacía mal todos lo hacían mal...

Brad paró de bailar y todos le imitaron.

 

  • Bueno, parece que los de la escuela dance no lo tienen muy claro, veremos la segunda fase... ¡Ahora le toca a la escuela Travel! - Dijo el presentador.

  • Jared, debo ir, ahora vengo. - Dije levantandome. Él me agarró el brazo.

  • No hagas ninguna locura. - me susurró. Pero yo hice caso omiso de si advertencia.

 

Me colé en los vestidores, allí estaban todos los bailarines.

Todos se abrazaron a mí al verme.

 

  • ¡Wanda! Qué alegria verte.

  • ¿Que os pasa chicos? ¡Si os sabiais la coreografía!.

 

Todos se callaron de repente.

 

  • Es Brad, al verte... - empezó a decir Jane.

  • ¿Donde está? - pregunté.

  • Fuera.

 

Salí corriendo en busca de Brad. Estaba sentado en un bordillo de la carretera. Me acerqué a él.

 

  • Brad. ¿¡Se puede saber que pasa!? ¡Es la Jam sesion, no puedes hacerles esto! - exclamé.

  • ¿Ah, no? ¿Y porqué tú si puedes darnos de lado cuando se te antoje?

  • ¡Tengo dos costillas rotas! - Dije.

  • No, no me referia a eso. Te fuiste en busca de Jared y nos dejaste de lado.

  • Pero he vuelto para apoyaros.

  • Me da igual, no pienso bailar. - Dijo Brad.

  • ¡Serás terco! ¡Pues lo haré yo! - Dije marchándome.

  • ¡No! Wanda, espera... - Me chilló Brad. Pero yo le ignoré.

 

Entré de nuevo en los vestidores y les dije a todos los bailarines que yo ocuparia el lugar de Brad, por supuesto, no les conté que tenía dos costillas rotas.

El presentador anunció nuestro nombre y salimos.

Por suerte aun me acordaba de la coreografía, Jared tenía una cara de enfado...

Al terminar todos nos aplaudieron. Las costilas.... me dolian mucho, a quien iba a engañar.

 

  • Bien, y el ganador de este año de la Jam sesion és... ¡la escuela Travel! - Dijo el presentador.

  • ¿¡Qué!? - Exclamamos Steban y yo a la vez.

 

Todos nos quedamos echos polvo, habíamos perdido, al final de todo... se había acabado... hasta el año que viene...

Después nos reunimos todos en la escuela de baile.

Yo iría mas tarde, tenía que buscar a Jared...

Le encontré en medio de la carretera peleándose con Brad.

 

  • ¡Queréis parar! Dejadlo ya. - grité intentando detener la pelea.

  • ¡No, es culpa suya que hayas decidido bailar! - Dijo Jared.

  • ¡No, yo intenté impedirselo! - exclamó Brad.

  • Fue idea mia y punto. No os teneis que pelear por eso. ¡Dejadlo ya!.

 

Y esta vez si que me hicieron caso y pararon.

Me abracé corriendo a Jared, por si se le ocurría volver a atacarle.

 

  • Brad será mejor que te vayas a casa. - Le dije.

  • Tu verás lo que haces. - Dijo él marchándose.

 

Jared y yo nos subimos al autodús que nos llevaba a la escuela de baile con los demás.

Nadie dijo nada, todos estaban muy tristes.

 

  • ¿Por qué lo hicistes? Podrias haberte hecho mucho daño, Wanda. - me susurró Jared.

  • No puedo explicarlo. Yo había luchado tanto como ellos y deseaba ganar, cueste lo que cueste. Debía ayudarles, ellos me ayudaron a mi dejandome entrar en la escuela y acogiendome como si fuera de su familia. Debía intentarlo aunque fuera por última vez. - Dije.

 

Jared se acercó a mi y me besó.

Llegamos a la escuela, los ánimos estaban por los suelos. No podiamos seguir así.

Me subí a una de las mesas.

 

  • Venga chicos. No podemos seguir dandole vueltas, no podemos quedarnos atrapados en el pasado, ahora tenemos que pensar en el futuro. En la proxima Jam sesion, cuanto antes empecemos, mejor, porque esta vez esta claro que vamos a ganar, y el año que viene a dia de hoy estaremos aquí celebrandolo, porque vamos a montar la mejor coreografía de todas, y os prometo que jamás os volveré a dejar de lado. - Dije.

 

Todos me aplaudieron y se pusieron muy contentos, montamos una fiesta, sin razón alguna pero era mejor que estar desanimado.

A las cuatro de la mañana Jared y yo volvimos al piso.

 

 

  1. JUNTOS DE NUEVO

 

Sabía que Jared también estaba despierto, así que me di la vuelta y me apegué a él.

 

  • Buen discurso. - me susurró.

  • ¿Tu crees? - Dije riéndome. - Jared prometeme algo, que nunca mas vas a dejarme, que nos vamos a quedar aquí en New York, siempre juntos.

  • Claro, te lo prometo, Wanda. Te quiero. - Dijo.

  • Y yo a ti también. - Dije.

 

Jared me besó.

 

 

FIN

 

 

Dámaris Ruiz Hernández

 

Sueños complicados

Este es un libro que he escrito yo misma.

 

 

1. ARRESRADA

 

 

Aquella noche había salido a dar un paseo, me aburría en casa y no podía dormir.

Mi apartamento estaba junto a la playa así que decidí bajar al paseo y caminar por la arena. Era el mes de Agosto y el agua no estaba fría, sino, todo lo contrario.

Caminé hacia el faro y allí encontré a un chico. Tenia el pelo castaño, los ojos verdes. Llevaba una camiseta de manga corta y un pantalón roto.

Me senté a su lado.

 

  • Que bonito es el mar. - comentó.

  • Si. Es muy agradable estar aquí. ¿Cómo te llamas? - pregunté.

  • Jared. ¿Y tú?

  • Yo me llamo Wanda, de Wanderer. ¿Porqué estas aquí solo?.

  • Supongo que no tengo a donde ir.

  • ¿Te has ido de casa?¿Cuántos años tienes, Jared?

  • Diecisiete. ¿Y tú?

  • Dieciséis, pero yo vivo con mis padres... - Dije.

  • Bueno, será mejor que me vaya. Adiós. - Diciendo esto, Jared se marchó sin más.

 

Al cabo de un rato yo también me levanté y me marché.

De camino a casa alguien se puso delante mio.

 

  • Hola. ¿Quieres un poco? Venga, por ser tú te regalo la primera, y si no te gusta no pasa nada.- Dijo el señor ofreciéndome una bolsa con droga.

  • No, gracias de verdad, yo...

  • Pero si por un poco no pasa nada... ¡de verdad!

 

De repente vino la policía

 

  • ¿Que hacéis? ¡Alto! Estáis arrestados. - Dijo uno de los dos policías

 

Espera, un momento. ¿ Estamos?.

 

  • Pero, si yo...

  • Ahorrate las explicaciones, jovenzuela - Dijo el policía

 

El señor y yo nos subimos en el coche de policía

Estaba muerta de miedo y lloraba. ¿Qué me iba a pasar ahora? ¿Qué iban a decir mis padres? ¿Y si no me creían? ¿Me iban a llevar a un reformatorio?

Cada pregunta que me hacía yo misma era una lagrima que caía de mis ojos, cuantas dudas... cuántas preguntas sin respuesta... ¡Maldita la hora que decidí salir de mi casa! Aunque no todo era malo, me había encontrado con Jared. Me hubiera gustado conocerle mejor. Me gustan los chicos misteriosos.

¡Pero ahora no era momento de ponerse a pensar en eso! ¡Me iban a llevar a un reformatorio!

 

El coche de policía aparcó delante de la comisaría.

 

  • ¿Cuál es el teléfono de tus padres?

  • 684923428

 

El policía cogió el teléfono y se lo puso en la oreja derecha. Le dijo a mi madre que me habían encontrado trapicheando con droga. ¡Ni que yo fuera un camello!. Maldito señor...

 

Al cabo de media hora mis padres vinieron a la comisaria.

El policía les dijo que harían un juicio y que me tendría que preguntar algo un psicólogo. Todo era como en esas pelis cutres de policías.

Que horror esta era mi peor pesadilla. Y mis padres ni siquiera me creían...

El día del juicio fue muy extraño, después de hablar con mis padres el juez decidió que tenía que pasar un año entero en un centro de menores, o lo que es para mí, un reformatorio. ¡Pero que exagerado! Ni aunque hubiera trapicheado, eso es demasiado tiempo encerrada. ¿Qué iba a hacer ahora? Mis amigos, el instituto, mis padres, mi familia... ¡lo echaría de menos todo! Pero si yo no había hecho nada... ¡Estúpido señor! Juro por quien sea que si alguna vez en mi vida me lo vuelvo a encontrar le mataré. Es por su culpa que estoy yo en este marrón y además nadie me cree, ¡ni mis propios padres! Creo que ellos jamás volverán a confiar en mi.

Después del juicio volvimos a casa.

Esperaba que mis padres me regañaran o que se pusieran histéricos, por el contrario ellos no me dirigieron la palabra, ni siquiera me miraron a lo ojos, sabía que se avergonzaban de mí.

Tenía que recoger mis cosas para ir al estúpido reformatorio.

 

 

  1. DELINCUENTE

 

El reformatorio estaba en el noroeste de la ciudad, a las afueras junto a un polígono abandonado.

Cinco... Tres.... Dos.... Iba contando lo kilómetros que faltaban para bajarme del coche.

Centro de menores Ever. Nada más el nombre ya me ponía los pelos de punta.

 

  • Vamos, Wanda.

  • Adiós. -Dije.

 

Mi madre se abrazó a mi llorando.

 

  • Te estaremos esperando, en casa. Adiós cariño

 

Bajé del coche, cogí mi maleta y me dirigí a la puerta. Había una señora feissima pasando lista, o eso creo.

 

  • Ian O'shea.

  • Si.

  • Rachel Martinez.

  • Si

  • Mike, oh no otra vez tu no...

  • ¡Aquí!. Lo siento Amy, me han vuelto a pillar.

  • Y por último... Wanderer Stryder.

  • Yo.

  • ¡Anda una nueva! - dijo Mike. - Ven conmigo, yo te enseñaré este lugar.

  • Pero primero deja aquí tus cosas, tenemos que registrarlas y retirar los objetos que están prohibidos. - Me dijo Amy.

 

Yo obedecí y le entregué mi maleta y mi chaqueta.

Mike era más alto que yo, tenía los ojos marrones y el pelo corto y rizado. Vestía un pantalón tejano y una camiseta de color negro con el símbolo de Nike en blanco.

Me rodeó con el brazo la espalda y nos dirigimos hacia el interior del reformatorio. Era un lugar espantoso, oscuro y con largos pasillos. Hacía mucho frío. Fuimos hacia el patio interior. Habia vallas electrificadas con pinchos afilados, por si a alguien se le ocurria fugarse.

 

  • Así que te llamas Wanderer. Yo soy Mike. ¿Porqué estas aquí? Si no quieres no hace falta que me lo cuentes.

  • Bueno, a mi me gusta que me llamen Wanda. No, no me importa contártelo, fue porque un señor me ofreció droga, me vio la policía y se pensó que estábamos trapicheando... ¿Y tú?

  • Eh... Bueno, yo esque me pillaron en una pelea, soy un desastre.

  • Pues un poco desastre si que eres. Pero pareces buena persona. - Dije riéndome.

  • Bueno, ¿Que te parece este lugar?

  • Horrible.

  • Si. ¿Verdad? Pues espera a ver las clases.

 

Yo hice una mueca al oír la palabra clases, no había cosa que menos me gustase que estudiar ni los libros en general, odiaba escribir, leer y todo eso.

A mi me encantaba bailar, quería ir a una escuela de baile, pero mis padres no querían, ellos quieren que siga estudiando...

 

  • Es muy aburrido estar aquí. Aunque a veces organizan torneos de cartas, fútbol, basquet y danza. Si, hacen concursos de baile al principio del segundo trimestre.

  • ¿En serio? Me encanta bailar. Y... ¿Yo podría apuntarme?

  • Claro.

 

Mike, me enseñó todo el reformatorio y me acompañó hasta mi habitación. Me caía muy bien no era uno de esos matones que salen por la tele, era extraño que alguien así estuviera en un sitio como este, aunque yo no era la mas indicada porqué yo también estaba en este horrible lugar, y no de visita precisamente.

En el reformatorio había tres aulas, y unas doscientas habitaciones, mis clases eran por la tarde, como las de Mike, había un gimnasio y un campo de fútbol al otro lado. Lo peor era el patio, era muy siniestro. Y solo te permitían una llamada al mes...

 

Cuando entré en mi habitación deshice la maleta y guardé las cosas en el armario.

Encontré las fotos que había guardado. Era yo de pequeña con mis padres. Creo que me costaría olvidarme de ellos. Ya no me querían, ellos no confiaban en mí y me lo habían demostrado dejándome en este estúpido reformatorio.

 

Ya eran las diez y media, solo había comido un trozo de pizza que me había dado Mike en el comedor, no quería cenar. Los amigos de Mike también eran buenas personas (dentro de lo que cabe, claro está.) Por lo menos no eran la clase de personas que yo me había imaginado, aunque obviamente allí había de todo, también había algunos que tenían unas pintas... en fin, me conformo con que alguno de ellos sea normal.

También había conocido a unas chicas muy simpáticas, Paula, Alba y Monica.

 

Me acurruqué en la cama fría y cerré los ojos, estaba tan cansada por los nervios...

 

 

  1. REENCUENTRO

 

Me desperté a las cinco de la mañana, aun no había salido ni el sol. Pero no me pude volver a dormir. Me quedé sentada en la cama mirando por la ventana.

A las diez, había quedado con Mike en el comedor para desayunar con los demás.

Me puse una ropa limpia y bajé al comedor.

Estaban todos sentados en una de las mesas.

 

  • Buenos días – Dije.

  • ¡Hola Wanda! Siéntate. ¿Cómo has dormido? - Dijo Mike.

  • Bien, bueno, no he dormido mucho...

  • ¿No quieres comer nada? - Me preguntó Cristian, uno de los amigos de Mike, aunque podríamos decir que ellos a mi ya me consideraban una amiga.

  • No, esto... no tengo hambre. - respondí.

  • ¡Pero si ayer no comiste casi nada! Y apuesto a que no bajaste a cenar. ¡Vamos, te traeré algo de comer! - Dijo Cristian levantándose.

  • Oye, Wanda, vente esta noche a mi habitación, vamos a hacer una fiesta. ¡Pero no te chives! Puedes traer a Alba, Paula y Monica, he visto que te llevas bien con ellas. - Dijo Jake. (Otro amigo)

  • Claro que iré. ¡Me encantan las fiestas!.

 

Cristian me trajo una bandeja llena de comida. Estaba algo más animada así que comí un poco, aunque no logré acabármelo todo.

Estuvieron hablando de como organizar la fiesta de esa noche.

Después de desayunar yo me fui a buscar a Paula para ir al gimnasio y ver a los chicos que jugaban al fútbol.

Salí al patio. Como odiaba ese patio... Pero vi a alguien sentado en uno de los bancos.

 

  • ¡Jared! - Exclamé.

  • ¿Wanda? ¿Qué haces aquí? Quiero decir... No te imaginaba en un lugar como este...

  • ¡Qué vergüenza! Yo a ti tampoco. Dime. ¿Porqué estas aquí?

  • Me pillaron en una pelea. ¿Y tú?

  • Bueno... cuando volvía a mi casa....

 

Le conté todo lo que me había pasado y como me había sentido. Luego me senté con el y estuvimos hablando un buen rato. Tenia una cicatriz de haberse peleado.

 

  • Sabes, desde aquella noche he pensado mucho e ti... - empecé a decir.

 

No estaba segura de como continuar, pero entonces se acercó Paula.

 

  • ¡Wanda! Te he estado buscando por todas partes. Tenemos que ir a clase. ¡Y a apuntarnos al concurso de baile! Oh... si he interrumpido algo.... yo.... - Dijo Paula al darse cuenta de que Jared estaba a mi lado.

  • ¡No! - chillé – Es Jared, Paula, Jared, Jared, Paula. Tienes razón mejor vayámonos. Vete ahora voy yo.

 

Me levanté y Paula se marchó caminando a grandes zancadas.

 

  • Jared, esta noche hay una fiesta en la habitación de Jake, vente, me ha dicho que podía invitar a quien quisiera. Por favor, es la ciento veinte. Esque ahora me tengo que ir a clase y yo... - Jared no me dejó acabar y me cogió de la cintura.

 

Se acercó a mi y me besó. A continuación añadió:

 

  • Claro que iré. Nos vemos allí.

 

Yo me quedé de piedra, helada, en el estomago tenia ranas saltando por la emoción o eso creo. Jared me había besado...

Entonces oí que Paula me estaba llamando y corrí hacia la puerta del aula, ella me esperaba allí.

 

  1. FIESTA

     

  • Con que Jared eh... ¿Os conocíais?. - Dijo Paula.

  • Bueno, mas o menos...

  • Vaya, vaya. Bueno sera mejor que vayamos a apuntarnos, creo que antes hay que hacer una demostración, para apuntarte. Vamos.

 

Fuimos al gimnasio, había un grupo de gente discutiendo.

 

  • ¿Qué pasa?- pregunté.

  • Nada, ¿has venido a apuntarte? - preguntó Cristian.

  • Si.

  • Venga, haznos una demostración Wanda, nunca te hemos visto bailar... - Dijo un chico, cuyo nombre desconocía.

 

Yo me quité la chaqueta y encendí la música. Hice unos pasos que me encantaban de brake dance. La gente se fue animando y acabamos todos bailando.

 

  • Bailas muy bien. - Me dijo el chico.

  • Bueno, me encanta bailar.

  • ¿Te gustaría ir a una escuela? - Dijo dándome un folleto.

 

Escuela dance, en New York. Era una pasada, aunque tenias que pasar un casting y... no podía, estaba encerrada.

 

  • Claro, pero no puedo salir de aquí.

  • Eso no es ningún problema, yo sé como hacerlo. Puedo ayudarte, y no te precupes no te pillaran, conozco a un colega que te puede conseguir un billete.

  • ¿En serio? ¿Harias eso por mí?.

  • ¿Bromeas? Tu puedes llegar muy alto, el que baila nace para ello, y está claro que tu has nacido para bailar.

 

Me emocioné tanto que le abracé casi llorando. Pero... ¿Y Jared? Que iba a hacer con él, no podía dejarle, me había besado... Debía hablar con él. ¿Y mis padres? Yo aún era menor, pero New York estaba muy lejos, aunque me pedirian el DNI...

 

  • Oye y... espera, ¿Cómo te llamas?

  • Puedes llamarme Julio.

  • Bien, Julio. ¿Podrías conseguirme, un DNI falso, también?

  • ¡Claro, eso está hecho!

  • Genial, sacame un billete para mañana, nos vemos mañana a las seis en el comedor y me explicas como salir.

  • Vale.

 

Salí del gimnasio y me dirigí a mi habitación, para cambiarme de ropa e ir a la fiesta.

Me di una ducha y me alisé el pelo.

Me puse una minifalda y un top de color negro con unas botas.

Fui a la habitación de Jake, donde estaba la fiesta.

Mike, me abrió la puerta.

 

  • ¡Hola, Wanda! Pasa.

 

Estaban todos: Julio, Jake, Paula, Monica, Alba, Cristian...

Jared aun no había venido.

 

  • Venga, Wanda, tomate un cubata. - dijo Mike.

  • Esta bien. - Dije dirigiendome hacia la mesa donde estaban las bebidas.

 

Debía decirles que me iba, así que me subí encima del escritorio y pedí silencio, cuando se callaron apagué la musica.

 

  • Un momento, quiero deciros que me voy, aunque no haya acabado aquí, pero me voy a fugar porque me gustaría ir a una escuela de baile en New York, todos sabeis que me encanta bailar y que es mi sueño. Gracias a esta oportunidad aun me queda alguna posibilidad de poder hacerlo realidad. Propongo un brindis por estos dias que he pasado aquí. - Dije levantando mi vaso.

  • ¡Brindemos por Wanda! - Dijeron todos a la vez.

     

Yo me sonrojé un poco.

Entonces entró Jared. Yo encendí la música y bajé del escritorio. Todos se pusieron a bailar de nuevo. Me acerqué a Jared.

 

  • Vamos fuera, tengo que hablar contigo.

 

Salimos al patio y nos sentamos en uno de los bancos. Le cogí la mano y él me besó. Me abrazé a él.

 

  • Jared, tengo que irme a New York, a la escuela de danza, pero no quiero alejarme de ti.

  • No tienes que abandonar tu sueño por mí.

  • Pero esque yo te quiero.

  • Y yo a ti tambien, mira , vete, y cuando salga de aquí te prometo que iré a buscarte.

  • ¿Lo dices en serio?

  • Si.

  • Oh, Jared... Te escribiré todas las semanas.

  • Y yo te llamare una vez al mes...

 

Me volví a abrazar a Jared llorando, lloré casi toda la noche, él se quedó conmigo en mi habitación y no se separó de mi. Cada sollozo mio le daba un vuelco a su corazón. Podía sentirlo. A las dos o así me dormí y a las cinco y media oí que Jared me llamaba.

 

 

  1. ESCAPADA

 

Bajamos al comedor donde estaba Julio, Jared se fue a clase y yo me quedé en el comedor.

 

  • ¿Cuál és el plan? - pregunté.

  • Verás, esta noche tienes que salir al patio desde tu ventana, porque tu habitación está en la primera planta, verás que hay un coche en frente, tienes que saltar la valla justo en una de las rejas que tiene un adhesivo de color azul, porque esa no está electrificada. Te subes al coche que te llevará al aeropuerto y te dará los billetes con el carnet falso.

Una vez en el aeropuerto solo tienes que coger el avión y cuando llegues a New York busca un chico que tiene una camiseta blanca de nike y se llama Liam, dile que vienes de mi parte y él te llevará a la escuela y te enseñará el hotel. Aquí te lo he escrito todo, el chofer de aquí de dara un movil, una maleta con ropa, un neceser y dinero para tus gastos y la matrícula de la escuela. - Dijo Julio dandome un papel.

 

  • Guau, que bien que lo has planeado todo. No és la primera vez que lo haces, ¿Verdad?

  • No, lo que pasa esque tengo buenos contactos en esa academia y me encargo de llevarles buenos bailarines.

 

Aquella tarde las clases se me hicieron un infierno, no paraba de darle vueltas a todo lo que tenía que hacer, y reconozco, que tenía miedo de que me pudieran pillar.

Cuando acabaron las clases, fui a la habitación de Jared y estuvimos juntos hasta que los guardias se durmieron. Cuando iba a saltar por la ventana él se acercó a mí y me besó.

 

  • Te quiero - le susurré.

 

Salté y fui a la valla que tenía un adhesivo de color azul, pude ver un coche aparcado, debía de ser ese.

Empezé a subir y salté sin hacer ruido, corrí y me subí al coche.

 

  • ¿Eres Wanda? - me preguntó el señor del coche.

  • Si, soy yo.

  • Toma, el dinero, el movil, el billete y la documentación falsa, la maleta está detrás, cógela luego.

  • Gracias – dije cogiendolo todo.

  • Bueno, te llevaré al aeropuerto, está a una hora de camino.

  • Vale, gracias.

 

El coche se fue alejando del reformatorio, Jared... lo iba a echar tanto de menos...

Hicimos medio camino en silencio hasta que decidí empezar la conversación por no pensar más en Jared.

 

  • ¿Cómo te llamas?

  • Ricardo.

 

Era un hombre de unos treinta años, con el pelo rizado y los ojos marrones. Llevaba una camisa y unos pantalones vaqueros con unos zapatos negros de piel.

 

  • ¿A qué te dedicas? ¿Eres chofer?

  • Bueno, mas o menos, pero normalmente trabajo en una oficina, lo que pasa es que Julio es amigo mío y le debo algunos favores...

  • Oh, entiendo. - Dije.

 

No volvimos a hablar en todo el camino, cuando llegamos al aeropuerto cogí la maleta y le di las gracias a Ricardo.

Miré los billetes, el avión salia a las tres de la madrugada, esperé en el aeropuerto, sentada. A las dos embarqué, había pocos pasajeros, unos doce o trece. Me tocó en un asiento individual junto a la ventana, como el vuelo duraba once horas me quedé dormida.

Cuando desperté ya estaba en Nueva York.

Cogí mi equipaje y busqué al chico de camiseta blanca de nike que se llamaba Liam.

En New York ya era de día.

 

  • Hola, ¿Liam?

  • Si, soy yo. Tu debes de ser Wanda.

  • Si, esto, soy amiga de Julio y...

  • Ya, lo se. - me interrumpió. - Te llevaré al hotel a que descanses y mañana ya te llevaré a la escuela.

  • Bien, gracias.

 

Nos subimos al coche y me llevó al hotel, que se llamaba, Hotel Lewis.

Era muy bonito, aunque era pequeño y solo tenía un restaurante abajo.

Mi habitación tenia una cama con una mesa y una televisión pequeña con un sofá en frente. También había una mini nevera.

Cuando Liam se iba a marchar yo le detuve.

 

  • ¿Cuánto tiempo puedo quedarme? - pregunté.

  • En el hotel dos semanas, el tiempo que necesitas para el casting, después tendrás que comprarte un piso por tu cuenta y buscar algun trabajo, en la targeta solo hay diez mil.

  • Está bien. ¿A que hora vendrás a buscarme mañana?

  • A las ocho.

  • Bien, adiós. - dije cerrando la puerta.

 

Despué deshice la maleta y escribí una carta para Jared:

 

 

 

 

15/11/2002

Hola Jared:

 

Ya estoy en New York, ha sido un viaje muy largo, y no te voy a mentir he pasado mucho miedo por si me descubrían, aunque la verdad es que la chica del carnet falso se parece mucho a mí, mi nuevo nombre és Melanie Stryder.

Ahora ya estoy en el hotel, soy libre por fin.

Mañana voy a ir a la escuela de baile, tengo un casting y tengo que pagar la matrícula, espero que me cojan, porque si no, dejarte hay será el peor error de mi vida, tienes que responderme, ¿Han dicho algo de que yo haya desaparecido?

Bueno, es todo, te hecho mucho de menos, escribeme pronto:

 

Wanda

 

 

  1. EL CASTING

 

Me desperté a las siete, algo confusa aunque pronto empecé a acordarme de todo, ya estaba en New York, tenía que ir al casting.

Me vestí, aunque la ropa que había en esa maleta no me gustaba nada, desayuné y Liam tocó a mi puerta.

 

  • Ya voy. - dije.

 

Subimos al coche y nos dirigimos hacia la carretera.

 

  • ¿Está muy lejos? - pregunté.

  • No.

  • ¿Dónde has dormido?

  • En el mismo hotel que tú, a mi también me lo pagó Julio, en dos semanas ya puedo volver a España. - respondió Liam.

  • ¿Vives allí? ¿En que parte?

  • En Pamplona.

 

No hablamos nada mas durante el camino, estaba muy nerviosa.

Cuando bajamos del cohe, encontré un buzón y eché la carta para Jared.

La escuela era un edificio antiguo muy grande con unas ventanas muy amplias y cristaleras, escuela dance...

En la recepción del edificio había una chica de unos veinte años que llevaba un vestido de color azul con unas botas, el vestido tenia escote y vi que a Liam se le iban los ojos...

La chica se cansó de esperar a que le preguntaramos algo y empezó a decir:

 

  • ¿Os puedo ayudar en algo?

  • Esto... - empecé a decir a la vez que le daba un golpe con el pie a Liam que se había quedado enbobado. - quería hacer el casting...

  • Toma, este és tu numero, en los vestidores encontrarás ropa adecuada, estan al fondo del pasillo, cuando acabes, ve a la clase doce.

  • Bien, muchas gracias.

  • De nada, suerte.

 

Me dirigí a los vestuarios cuando vi que Liam me seguía y paré.

 

  • Puedes marcharte ya, cuando acabe ya te llamaré. - dije.

  • Bien, adiós y suerte. - dijo él marchandose.

 

Me puse un pantalon y una camiseta blanca de tirantes anchos, el numero me lo pegué en la camiseta.

La clase doce estaba en el piso de arriba.

Estaba cerrada así que toqué a la puerta y la abrí, había un chico con unos folios sentado en una silla.

 

  • Hola, esto... yo venía... por el casting y...

  • Oh, ¿cómo te llamas? - me preguntó.

  • Eh, soy Wanda, quiero decir, Melanie Stryder... - Dije.

  • ¡Oh! Vienes de parte de Julio. ¿no és así? Eres Wanda, aquí puedes usar tu nombre verdadero, ¿cómo está Julio? Tienes que contarmelo todo y... bueno primero será mejor que hagas el casting... ¿cuál és tu estilo?

  • Soy más de Funky pero me gustan todos los estilos.

  • Bien, eso es bueno. Veamos que sabes hacer, improvisa. - dijo encendiendo el equipo de musica.

 

Yo me puse en el centro de la sala, por suerte era una canción de mi estilo...

El chico me observó atentamente y cuando faltaba poco para que se acabara la canción escribió algo en uno de los folios.

Finalmente acabé la coreografía, por suerte los nervios no me jugaron una mala pasada y me salió todo más o menos.

 

  • Bien, bien, Julio tenía razón tienes talento...

 

Pasó un buen rato en silencio y tal vez no debiera hacerlo pero no podía más...

 

  • ¿Y bien?¿Estoy admitida?¿He pasado el casting?

  • Claro que sí.

 

Yo grité de la emoción y empecé a llorar, el chico me abrazó.

 

  • Pero no llores, a partir de ahora vas a tener que trabajar mucho, te daré el horario de las clases, y tienes que contarme donde está Julio...

 

Cuando me calmé un poco fui al vestuario de nuevo y me puse mi ropa, llamé a Liam para que viniera a buscarme.

Mientras él venía me acerqué al mostrador a pagar la matricula.

Liam me llevó al hotel y el maleducado ni siquiera se dignó a preguntarme si me habian admitido o no.

Cuando llegué al hotel me bañé y fui a los ordenadores que había en una biblioteca allí cerca.

 

Envie unos cuantos curriculums a unas ofertas de trabajo que me interesaron y busqué pisos y habitaciones de alquiler, también encontré un piso compartido con una chica que parecía maja y quedamos para ver el piso.

Por la noche cené y al cabo de un rato sonó mi movil.

 

  • ¿Si? - dije.

  • ¡Hola Wanda! - Era Julio - ¿Qué tal?¿Te han cogido?

  • ¡Sí! Me han admitido.

  • ¡Eso és genial! Tengo una sorpresa para ti, es Jared, te lo paso. ¿Vale?

  • ¿De verdad? ¿Vas a usar tu tiempo del telefono por mi? - pregunté.

  • ¡Claro! Vosotros lo necesitais mas que yo. Venga un beso, adiós. - Dijo Julio.

 

  • ¿Sí? - dijo Jared.

  • ¡Jared! - exclamé

  • ¿Wanda?¿Eres tú? ¡Menuda sorpresa!

  • Ha sido idea de Julio. - Dije. - Jared, me han admitido ya estoy en la escuela.

  • ¡Vaya! - exclamó él.

  • Oh, Jared, te echo tanto de menos..., ¿Cuándo vas a salir de ahi?Te envie una carta el otro día.

  • Aun no me ha llegado, no puedo salir de aquí. ¡Aun me quedan seis meses! - Dijo Jared.

  • Escapate, haz como yo, no puedo estar tanto tiempo sin ti.

  • Lo se, lo se, debo irme cariño, pronto nos veremos, te responderé la carta en cuanto me llegue, te lo prometo. Adiós, que duermas bien, te quiero.

  • Y yo a ti más...- Dije.

 

En el telefono se oyó un pitido, había colgado, no, tenía que quedarme, él vendría a por mí, yo no podia volver, allí ya no me quedaba nada...

Empecé a llorar, ¿Porqué había hecho yo esa locura?¿A quién se le ocurre fugarse de un reformatorio y venirse a New York?

Tal vez perseguir este sueño fuera una locura...

Aquella noche no pude dormir casi nada hechaba de menos a Jared y me sentía muy confusa...

 

7. VISITA GUIADA

 

Por la mañana Liam me llevó a la escuela de baile.

Entré en la misma clase que el otro día, había unos diez bailarines calentando.

Cuando entré todos se pusieron de pie y se quedaron quietos.

 

  • Tú debes de ser Wanda. ¿Verdad? - Dijo una chica.

  • Si. Esa soy yo...

  • ¡Teniamos muchas ganas de conocerte! Eres mas guapa en persona. - Dijo un chico.

  • Brad, no le digas eso que se va a sonrojar. - le dijo la chica. - Bueno, te presentaré a la gente de aquí. Esta és Karen, él és Joe, Paul, Emma, ella és Lucy, Jaimie, Claudia, Brad y yo soy Jane.

  • Encantada de conoceros. - Dije.

  • Bueno, mejor que empecemos a calentar, antes de que llegue el profesor. - Dijo Joe, uno de los chicos.

 

Cuando terminamos de calentar, vino el profesor, que era el que el otro dia me hizo el casting, no me acordaba de su nombre, aunque creo que ni siquiera llegó a decirmelo.

Karen me dijo que se llamaba Steban, y que era amigo de Julio, cuando terminó la clase, hablé con Steban sobre Julio, le conté que el estaba en el reformatorio Ever en Madrid, aunque desconcía el motivo por el que había ido a parar allí. Cuando acabé de hablar con él, Brad me esperaba en la puerta de la clase.

 

  • ¿Has visitado New York? - me preguntó.

  • No, la verdad, esque no he tenido mucho tiempo... - Respondí.

  • Pues no se hable más, te haré una visita guiada gratis.

 

Nos dirigimos hacia la puerta de la escuela, cuando me encontré con Liam, se me olvidaba que le había dicho que viniera a recogerme cuando se acabara la clase...

 

  • Liam, no hace falta que vengas a por mí, ya volveré yo luego.

  • Está bien. - Dijo marchandose malhumorado.

  • ¿Quién és? ¿És tu novio? - Preguntó Brad extrañamente precupado.

  • No, és mi chofer, idea de Julio.

  • Oh, vaya. - Dijo aliviado.

 

Fuimos en el coche de Brad, visitamos la estatua de la libertad y varios monumentos más, cuando nos cansamos de dar vueltas me invitó a cenar a una hamburguesería y estuvimos hablando un rato.

 

  • ¿Como es que vosotros, todos soys españoles? - pregunté.

  • Nos envian, igual que a ti, la escuela és española.

  • Oh, entiendo. - Dije.

  • Bueno, ¿que te parece si nos vamos ya? - me preguntó Brad.

  • Vale. - respondí. Aunque la verdad me hubiera gustado pasar toda la noche con él.

 

Oh, no, pero que estaba diciendo, a mi me gustaba Jared, no Brad... ¿Y si él me estaba empezando a gustar también?

A Jared era probable que no le volviera a ver en un tiempo... ¡Pero se lo había prometido!

Aunque alomejor yo no le importo tanto cuando no se ha venido conmigo...

 

Brad y yo nos subimos en el coche, cogió la carretera y nos dirigimos hacia mi hotel.

¡A la porra con Jared!

Cuando llegamos al hotel y Brad aparcó el coche, me lanzé y le di un beso, el no me dijo nada, todo lo contrario, siguió besandome...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. INFIEL

 

Al día siguiente cuando me desperté no me acordaba de nada, creo que tenía resaca y...

 

  • ¡Ah! - chillé al darme cuenta de que Brad estaba a mi lado. - ¿Pero...? ¡Ahora me acuerdo!

  • ¿Qué pasa...? - Dijo Brad despertandose.

 

En ese momento oí que alguien entraba en mi habitación. ¿Liam?

 

  • ¡Wanda! - gritó al ver a Brad.

  • ¡Ah! - volví a chillar - ¿Qué haces aquí? ¡Fuera!

  • Yo... como no contestabas, pensé que te había pasado algo y estaba preocupado...

Solo quería decirte que si necesitabas algo... y que tienes una carta para ti.

  • ¡Vale ahora vete! - Le grité a Liam. Este se marchó dejando la carta encima del sofá.

  • Brad, Brad, despierta... tenemos que irnos... - Susurré.

  • Pero si hoy no hay clase.

  • Ya, pero esto no está bien... - empecé a decir.

  • ¿Por que no? Nosotros nos queremos. - me interrumpió Brad.

  • Pero yo aun no estoy preparada para tener una relación. - Mentí.

  • Vale, me marcho. Pero podemos seguir saliendo, como amigos, me refiero.

 

Yo asentí, aunque no lo tenía muy claro. Brad se vistió y se marchó del hotel, pude ver como se iba en el coche desde la ventana.

Yo me dí una ducha y me puse ropa limpia de la maleta.

Tenía que hacer tantas cosas... Ir a ver el piso, buscar trabajo, ir de compras..

Me senté en el sofá mientras me tomaba un café, encontré la carta, era de Jared.

Decidí abrirla y me puse a leerla.

 

Querida Wanda:

 

Yo también te hecho mucho de menos y me acuerdo a cada hora, cada minuto y cada segundo que pasa de ti.

Hecho de menos tus besos, tu olor y tu sonrisa.

Aquí estan moviendo cielo y tierra para encontrarte, tus padres vinieron el otro día, se les veia tristes.

Pero no te preocupes que estas a salvo. Me alegró mucho oir tu voz y saber que has pasado el casting, si tu eres feliz, yo también lo soy, espero que disfrutes tu primer dia en la escuela y que te lo pases muy bien en New York, ¡me tienes que enviar una postal! Te prometo que en cuanto salga de aquí iré en busca tuya y quiero que vivamos los dos juntos. ¿Qué te parece?

Espero tu respuesta, un beso:

 

Jared

 

Oh, no, pues claro que yo le importaba a Jared, claro que me quería, y estaba dispuesto a esperarme siempre, oh no, oh no, pero ¿qué era lo que había echo?.

No podía ser, tenía que decirselo, pero ¿Qué pensaría de mi?

De todos modos no iba a volver con Brad, daba igual si no se lo decía, ¡aquello había sido un error enorme!

Después de leer la carta rompí a llorar.

 

Al cabo de una hora hora, cuando me calmé, decidí ir a ver el piso, ya que había quedado a las once y si no llegaría tarde.

Estaba bastante cerca del hotel, así que fui caminando, me daba mucha vergüenza llamar a Liam después de lo que había visto esa mañana.

En el portal me esperaba la chica con la que había hablado por telefono.

Llevaba un pantalón vaquero, una sudadera azul y unas deportivas.

 

  • ¡Hello! ¿Are you the one who seeks the floor? - me preguntó.

 

Obviamente, en inglés porque ella no era española así que hablabamos en ingles, por suerte las lenguas se me daban bastante bien.

 

( En esta parte se supone que Wanda y Bea hablan en ingles pero está traducida al castellano)

 

  • Sí, soy yo la que busca el piso. - respondí.

  • ¿Melanie, no? Encantada yo me llamo Bea. - Dijo dandome dos besos.

  • Igualmente.

  • Bien vayamos a ver el piso. - Dijo abriendo la porteri